Tu pieza de T'arhechu está viva. Con el paso del tiempo y el contacto con el aire, el cobre escribe su propia historia cambiando de tonalidad. Estas variaciones son naturales, un proceso noble que protege al metal y le otorga un carácter único que solo el tiempo sabe crear.
1. Método Casero
Usa una mezcla de limón con sal y frota uniformemente en la pieza para eliminar manchas superficiales (puedes utilizar el mismo limón para frotarla).
2. Enjuague y Secado
Enjuaga con abundante agua, con una fibra para lavar utensilios de cocina y jabón frota uniformemente hasta que las manchas hayan desaparecido; enjuaga y seca inmediatamente con un paño de algodón suave o microfibra (es importante secar completamente).
3. Pulido Profesional
Si deseas volver a ese pulido tipo espejo, usa pulimento para metales comercial (de ferretería) y frota con un trapo de microfibra siguiendo las instrucciones que indique el pulimento en su frasco.
Recuerda: El secado es la clave para evitar marcas de agua y mantener la elegancia de tu pieza.
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